La rutina en la oficina y en el puesto de trabajo puede ser agotadora y fatigosa. Entonces tocan unas bromas a los compañeros de trabajo, ¿no crees? Un poco de variedad que no tiene por qué pasarse de la raya. Se acabó el ambiente serio y los compañeros apáticos vuelven a estar como unas castañuelas. Porque diversión y emoción están garantizadas en cualquier caso. Ideas y ocurrencias hay de sobra, y también el compañero adecuado al que gastársela. Así que manos a la obra y verás que te recibirán caras radiantes. La alegría de uno es también la desgracia de otro. Incluso algunos programas de televisión viven de ello y los espectadores están encantados.

[caption id="attachment_687" align="alignright" width="300"]Bromas a compañeros de trabajo Bromas a compañeros de trabajo[/caption]

Con malicia incluida

Buenos días, España, así empieza el día en innumerables lugares de trabajo y oficinas. Y qué sería una mañana sin café. Recién hecho y negro como la noche se presenta. Y tú justo tienes el diablillo en el cuerpo. Un poco de sal para el compañero y el café ya no sabe igual. Se oye un "puaj, qué asco" y tú no puedes parar de reír. Seguro que también tiene mucho éxito en una reunión. También se han visto semillas de berro sobre el teclado, que crecen lenta pero seguras. Pero no te pases: algunas cosas se consideran lesiones o daños materiales. Por eso, las bromas a los compañeros de trabajo deben ser siempre inofensivas y no perjudicar seriamente a la empresa ni a los empleados. Déjate inspirar por internet y por los vídeos, las risas están incluidas. Y a los compañeros se les mantiene en alerta.

Sonríe, por favor

Hay compañeros que te amargan el día sin más. Parecen huraños y arrogantes. Ahí vendría bien un "sonríe, por favor". Y es más fácil de lo que parece, porque las bromas a los compañeros de trabajo tienen su aquel. Pega en la parte interior de su puerta una mujer sin ropa con la frase "Ya tengo ganas de verte". Enseguida lo notará al cerrar la puerta y o bien le dará vergüenza, o sonreirá. Normalmente ya se sabe de qué rincón viene la broma. Una oficina no sirve solo para trabajar, también se admite una pequeña broma. La variedad no es del gusto de todo el mundo. Sobre todo cuando uno es el afectado.

Los compañeros pueden ser crueles

Normalmente uno es el que pringa y los demás se divierten. Ya sea el pomo de la puerta pegajoso, el cojín pedorro en la silla, una llamada de un club de alterne o el reloj adelantado. Se te ocurren las cosas más locas. Y los compañeros pueden ser crueles, sobre todo cuando se hacen piña. También caben las felicitaciones de cumpleaños de colores entre las bromas a los compañeros de trabajo. Antes de que el cumpleañero entre en su despacho, se inflan cientos de globos que le dan la bienvenida. Con esta acción uno anda bastante ocupado. Sobre todo cuando limita la forma de trabajar.. Porque cientos de globos ocupan muchísimo espacio. Sé ingenioso, siempre que se mantenga dentro de lo razonable, y espanta el gris triste. Rastrea internet en busca de ideas nuevas y de vez en cuando se puede permitir una broma. Total, uno no se da otros caprichos, y la alegría por el mal ajeno es la mayor alegría.