Trabajo y desmotivación
Sobre el tema de la «falta de motivación para trabajar» hay un auténtico tiovivo de historias que contar. Por un lado, el motivo de esa falta de motivación puede ser la apatía de los compañeros, el dinero, el ambiente agobiante de la oficina, el puesto de trabajo, uno mismo, una enfermedad, encargos absurdos o simplemente que uno preferiría ser autónomo o, según el caso, trabajar por cuenta ajena.[caption id="attachment_669" align="alignright" width="300"]
Falta de motivación para trabajar[/caption]
Sin dinero o con honorarios demasiado bajos, y sin motivación para trabajar
Para mí,
este es el primer motivo. Porque si no gano nada, me desmotiva muchísimo ponerme con un encargo. Me refiero a trabajos que ocupan como mínimo una jornada de 8 horas. ¿Voy a estar ahí sentado por 20 €? Nadie puede permitírselo y nadie lo hace. Serían 400 € al mes, pero a jornada completa. Nadie aceptaría un trabajo de cuatrocientos pavos. Por eso el dinero es importante, ya sea en forma de honorarios o de contrato fijo. Tiene que reconocer el esfuerzo. La fuerza y la energía que ponemos, y más aún cuando nuestra vida es muy dura y ya cuesta motivarse para ir a trabajar, y mucho más si tienes un trabajo bastante malo. Depende de si no te gusta o ya no te gusta. Aun así, nadie deja de un día para otro un puesto de trabajo seguro.
Mal ambiente laboral
El acoso laboral es un motivo para marcharse y no para aguantar. De ahí también puede surgir el síndrome del trabajador quemado, como reacción. Por eso no me ando con rodeos: en caso de acoso, hay que dejar el puesto, porque si se les plantea el problema a los acosadores, solo acosan más. Así que no sirve de nada resistirse y nadie puede concentrarse ya en el trabajo. En esta situación, la falta de motivación para trabajar es enorme.
El trabajo por cuenta propia
Unos ingresos irregulares. Esperas a que te paguen y tienes que pelear por los precios. Según si tienes contratos fijos o colaboraciones estables para conseguir encargos, no es tan difícil de llevar. Cuando atraviesas rachas malas, falta energía, pero justo entonces hay que sacarla. Por eso el primer año es muy duro, y quien ya lleva casi diez años, por supuesto, quiere seguir. Para un autónomo, un empleo en el que te ponen delante cada día lo que tienes que hacer no tiene ningún atractivo. No es nada recomendable.
Una profesión equivocada y falta de motivación para trabajar
Algunas personas se dan cuenta, después de la formación o de muchos años en el trabajo, de que prefieren reorientarse.
Eso también es un motivo de la falta de motivación para trabajar.